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El producto
Chile, aceite y un secreto que no se negocia.

Hecho a mano, frasco a frasco
Chiles escogidos a mano, tostados hasta ese punto que solo se reconoce por el aroma, y bañados en aceite hasta lograr la textura correcta: crujiente donde debe, sedosa donde importa. Cada frasco se llena, se etiqueta y se firma en la cocina de Gabi. Si no está a la altura de la firma GH, no sale.
El que no convence, no entra al frasco.
Se reconoce por el olor, no con cronómetro.
Cada lote sale cuando está listo, no cuando lo pide una fábrica.
La firma en la etiqueta es garantía personal, no decoración.
Cómo disfrutarla
Empiezas con tantita. Nadie termina con tantita.